jueves, 5 de marzo de 2020

La Tristeza de Hammurabi


No es el título de una ópera, aunque bien podría serlo; Hammurabi fue un rey babilónico de 1792 a 1750 a. C., creador del código de leyes portador de su nombre, debe su trascendencia por la creación práctica de dos de los grandes conceptos del derecho, la presunción de inocencia y la seguridad jurídica. La seguridad jurídica es un concepto filosófico el cual define varios de los empeños de Hammurabi al crear su tratado de leyes, primero difusión comprensible, segundo conocer de antemano el castigo para cada transgresión, y estar por encima de los caprichos del poder y costumbres-modas de la sociedad, como tercer componente. La presunción de inocencia viene dada por la obligación de la acusación de presentar pruebas, y la posibilidad de rebatirlas y contraprobarlas del acusado.

Si Hammurabi levantara la cabeza y viera el trato dispensado, no por tribunales de justicia, al tenor y director de orquesta Plácido Domingo,
se moriría de tristeza al ver en que ha degenerado la raza humana.

Primero se le acusa de acoso sexual, figura jurídica poco clara, por parte de organizaciones como la Opera de San Francisco, de la cual, por la seguridad de mi pensamiento conservador, masculino y heterosexual, ya no quiero saber nada, aunque parece, traducciones del gobierno de España
aparte, se le acusa de conducta inapropiada, ahora que comportarse como hombre heterosexual es inapropiado. Si, porque hacer proposiciones “indecentes”, ser un mujeriego, un ligón de playa u ópera, no es un crimen,
ni un delito, lo mismo que no lo es el típico taller de coches con sus fotos de mujeres de buen ver; mas aun si se desea convertirlo en un delito, en aras de la seguridad jurídica, primero se ha de incorporar y difundir en la ley escrita, y después para conservar la igualdad jurídica, las actuaciones como la de una periodista en un programa de televisión,” Georges Clooney
está en el hotel... aquí en Madrid” “ uyyy, me pilla sin depilar”, y la de esperar “ con las bragas en la mano “ ante camerinos de famosos tendrían
que catalogarse como delitos por igual, y no, para las juristas de pega que abundan en el feminismo, la culpa no es de Clooney por ser tan guapo.
En cuanto a las declaraciones del ministro de Cultura español, es de desear su conocimiento de la Cultura sea muy superior a su escaso conocimiento jurídico por no hablar de su coherencia.

Primero, reconocer unos hechos no constitutivos de delito, no alteran la presunción de inocencia, además esta permanece inalterable mientras en sede judicial y con pruebas garantizadas no se demuestre lo contrario,por lo cual no había ninguna razón para anular los contratos de Plácido Domingo, al menos jurídica. En cuanto a la coherencia, sigue en un gobierno el cual ha sostenido la total ausencia de denuncias falsas por parte de mujeres a hombres, es de destacar el trabajo periodístico de TeleMadrid, descubriendo las 11 denuncias falsas interpuesta por la misma
mujer a su pareja durante el juicio de la duodécima, y no ha habido ninguna disculpa por parte del gobierno, con lo que eso supone para el honor de los falsamente denunciados, por no hablar de los problemas con Hacienda de varios ministros en un gobierno de subida de impuestos y creación de nuevos.

En cuanto a los hechos en sí, es curioso que se permita a un gobierno y país injuriar a sus hombres, calificando de violación las relaciones consentidas sin preservativo, dicho país es Suecia, haber convertido el divorcio en España en un sistema de repudio encubierto matriarcal, calificar de violación el derecho al debitum conjugation y no eximir del correspondiente deber de fidelidad,
calificar como acoso una declaración de interés heterosexual de un hombre a una mujer, pero no considerar delito las agresiones histéricas de Femen a hombres, porque agarrarte sin permiso y ponerte sus pintarrajeadas ubres en la boca mientras gritan como locas, es una agresión
sexual. por todo ello, y dado la paradoja el primer caso de acoso sexual documentado es de una mujer, la esposa de Potifar al Casto José, yo no voy a hacer nada a favor del 8 de marzo, el día de la feminista,
porque comenzó discriminando a las mujeres no feministas, llamándolo día de la mujer trabajadora y nos ha llevado hasta el affaire Plácido Domingo.

Comentario aparte merece “ el sí de las niñas” que presentará este gobierno, lo que si conseguirán es llegar a casa solas, y solas seguirán en casa, la mujer no es el sexo débil, pero es responsabilidad de los hombres mirar por conservar su sentido si se emborrachan, no, si estás con mujeres y empiezan a beber, deja que beban solas.




La Tristeza de Hammurabi

1 comentario:

  1. No puedo estar más de acuerdo.

    Esta sociedad hipócrita (abusos aparte,que los hay, y en demasía) se ha apuntado a la moda de dictar sentencia "para-judicial" a troche y moche a través del ya admitido, repugnante y estigmatizador juicio mediático; escondiendo flagrantes casos de no pocas féminas (...véase también la repentina vena neopuritana de Hollywood...) que ven ocasión de medrar en sus carreras, entrando en escena por la puerta equivocada.
    Señoras, todas hemos recibido proposiciones a tiempo y a destiempo;pero igual que "No es no"..."Sí es sí"...les guste o no.
    Y no se escandalicen en el futuro de sus propios actos del pasado cuando han sacado, eventualmente, buenos réditos de ellos...

    Asi no vale...

    ResponderEliminar