lunes, 26 de agosto de 2019

Las Vergüenzas de Macron y Merkel, y su República Socialista Franco-alemana de las Europas



Si, vergüenzas porque sus actos se deben a motivos inconfesables, y deberían reprochárselo moralmente a sí mismos.
El comportamiento de Macron y Merkel con el barco “Open Legs”,debería llamarse así, y no, brazos abiertos) viene de lejos y obedece principalmente a dos razones, una interna, y otra de política internacional,( en cuyo caso tratándose de Francia y Alemania hay que leer política colonial), la razón interna es que tanto Merkel como sobretodo Macron tienen en su territorio un gran número de musulmanes asimilados, no integrados, que ejercen su derecho al voto, y reclamar por los impuestos cuyo pago realizan, aunque se pasen el ateísmo del estado francés, la presunta igualdad entre hombre y mujer,( puede ser matriarcado encubierto como en España) y el feminazismo de Macron por el arco de triunfo. Dicho grupo de población vota como un sólo hombre, ( nunca mejor dicho, pues en la práctica el derecho de sufragio femenino se convierte en un segundo voto para el marido), y de acuerdo con una directrices de una jerarquía religiosa, profundamente influenciada por mandatarios extranjeros de dicha religión, procedentes de lugares tan recomendables como Irán o Arabia Saudí. Estos votos pueden decidir, sobre todo en un sistema de segunda vuelta, el partido gobernante, por lo cual nos encontramos con una política de inmigración suicida en los valores tradicionales europeos, decida por países extranjeros, dónde se bombardea a la población con imágenes de tragedia humana, en barcos de ongs, cuya financiación nadie sabe, y se suprimen las imágenes de estos mismos inmigrantes echando al mar compañeros de patera por ser cristianos, e impidiéndoles el acceso al material humanitario llevado por las organizaciones de
open legs, o las de inmigrantes atacando a la policía en las fronteras.

La segunda razón proviene de la intención del eje franco-alemán de construir la República Socialista Franco-alemana de las Europas, para lo cual el primer paso era la injerencia constante en los asuntos políticos de países del Este con valores conservadores como Hungría y Polonia. La inesperada ayuda de Gran Bretaña, país conservador donde los haya, hizo inútil esos esfuerzos, así pues con la inmigración como arma se puso a Inglaterra ante dos opciones, aceptar tener un núcleo de población igual al francés, y ser esta “minoría” la decisiva, o cómo el socio díscolo que ha sido siempre, marcharse. Conseguido esto, ahora le toca a Italia, y no es casualidad la aparición del “ open legs” justo antes del G7, así con un gobierno afuncional en España, y la crisis italiana, los países del Sur de Europa, no hemos tenido ni voz ni voto en ésta cumbre y quizá en las próximas cumbres europeas.

En cuanto a los incendios en Brasil, meter las narices en la política interna de un estado soberano, sobre todo faltando a la verdad, utilizando un calificativo desprovisto de su significado original, ultraderecha, utilizado hoy en día para calificar uno de los varios socialismos-comunismos, cuyas numerosas ramas se llevan tan bien como siempre, el nazionalsocialismo, es para decirle que sea demócrata con sus chalecos amarillos, y si la Amazonia es patrimonio del Hombre,( usemos el lenguaje inclusivo) el aire lo es más aun y Francia está llena de centrales nucleares.

Richard Gere, podría haberse ido a Río Grande a recibir los golpes y lo que sea de la política migratoria del Sheriff paleto de “Sin perdón”, haberse llevado a los musulmanes a EEUU,o preocuparse de las tragedias humanitarias en Malí y Venezuela, cuyas desgarradoras imágenes sólo es posible ver gracias a pequeñas agencias de noticias como SoyNadie.

Gracias a Dios, Italia es un país civilizado, y no ha hecho con el barco de marras, lo que hizo Francia con el barco de Greenpeace, cuando el ecologismo era contrario a sus intereses.