miércoles, 26 de septiembre de 2018

El corazón del Teatro Real

El corazón de la Opera.

  El pasado 23 de septiembre se estrenó en 80 salas de cine de toda España, el documental “ El corazón del Teatro Real”,dirigida por José Luis López-Limos, producida por Telecinco Cinema, con la colaboración del Teatro Real, López-Lifilms, Zampa Producciones y distribuida por Versión Digital.

       Grabada en 2017 dentro de las celebraciones del bicentenario, durante 75 minutos puede verse un espectacular esbozo del trabajo de vestuario, maquillaje, iluminación, atrezzo, y del sistema de ensayos de grandes directores de orquesta como Ivor Bolton, vislumbrando tanto la calidad del equipo como de las instalaciones. Como si se tratase de un making-off, con diferentes producciones del Real en 2017, se nos muestra el taller de vestuario y la importancia de estar situado en el propio Teatro Real, para diseñar con el director de escena, para probar a los intérpretes sin largos trayectos, para arreglos de última hora …, pero también el taller de atrezzo, para obtener todo lo necesario para la escenografía, desde elaborar jarcias para convertir el escenario en un barco, calcular las posiciones de cantantes y bailarines, maquillaje incluso en camerinos, salas de ensayo para músicos y cantantes, descritos además por la experiencia propia  de Teresa Berganza, Mario Vargas Llosa, Plácido Domingo, Juan Diego Flórez, María Bayo, Nuria Espert, Mario Gas, Javier Camarena y Rufus Wainwright, mezclando sus apreciaciones personales en el Real, con intentos de definir la Opera.

   Nos cuenta además la historia del propio Teatro Real, una historia de escasez de recursos, para terminarlo, pues en España o no se recorta y se despilfarra en imbecilidades, o lo primero en recortarse es la Cultura, de un modo muy atractivo incluso para los de letras, la película refiere la grandiosa obra de ingeniería realizada para conformar el Teatro Real tal cual es ahora; ingeniería la cual nada tiene que envidiar a la de la presa de Assuán, lo que no constituye ni un exceso ni un despilfarro, como demuestra la memoria económica de la temporada de 2017, con un resultado excelente, generando 66,5 millones de euros de PIB en la Comunidad de Madrid y 24,9 millones de € en retorno fiscal, siendo completamente autónomo financieramente entre patrocinio y venta de entradas. Aprovecho para felicitar al Director Económico Ignacio García-Belenguer y a todo su equipo, velados siempre por la gran calidad del equipo artístico.



jueves, 20 de septiembre de 2018

Arriba el telón

Fausto y la naturaleza del mal.

   El Teatro Real abre su nueva temporada bicentenaria con Faust de Charles Gounod en una coproducción con la Nationale Opera & Ballet de Amsterdam,de la cual se ofrecerán trece funciones entre los días 19 de septiembre y 7 de octubre; Alex Ollé, con el escenógrafo Alfons Flores y el figurinista Lluc Castells, rebajan la dimensión terrorífica del mito, resaltando la ridiculez de muchos de los comportamientos amorales, con la colaboración de Valentina Carrasco en la puesta en escena y un reparto excepcional con los tenores Pyort Beczala  e Ismael Jordi, las sopranos Marina Rebeka e Irina Lungo interpretando a Margarita, los barítonos Luca Pisaroni, Erwin Schrott, Adam Palca como Mefisto, y representando a Valentín los barítonos Stéphane Degout y John Chest. La dirección musical de Dan Ettinger en su primera actuación en el Real, espléndida, lo convertirá sin duda en uno de los directores mas demandados para próximas temporadas.

    El Fausto histórico,Johan Georg Faust, nació en 1480 y murió en 1540 debido a una explosión de sustancias químicas, durante uno de sus experimentos, se dio a sí mismo el nombre de Faustus, que significa el Feliz, se le supone doctor,hechicero, adivino y alquimista, pero ya en un libro anónimo de 1587 se le consideraba un “tipo poco recomendable”, sin embargo, el éxito del libro fue tan grande cómo para ser traducido a varios idiomas, y que Marlowe contemporáneo de Shakespeare escribiese una obra de teatro.
Esto hizo posible a Goethe encontrar fresco en la memoria un personaje ya anacrónico en 1790, pero el cual le sirvió para trazar de modo magistral la naturaleza del mal,del diablo, conviertiéndolo, no en el monstruo repulsivo del que todos hubiesen huido despavoridos, sino en ese playboy atractivo llamado Lucifer, que te consigue todo lo quieres y te dice que todo lo que quieres esta bien. Al final Goethe muestra y Gounod lo transcribe fielmente, la profunda insastifacción y por ende la infelicidad obtenida al prescindir de la moral y la ética para orientar nuestras acciones.

     Un estreno maravilloso, empañado sólo por esa basura de los lazos amarillos, cuyo significado desprecio profundamente, y de los que haré una retirada semanal simbólica.

     No se la pierdan.